domingo, 4 de abril de 2010

ESTA SERÁ NUESTRA CASA



"No es una casa levantada ladrillo a ladrillo.
Más bien se parece a un nido fabricado con fibras extraídas de las entrañas:
ilusión, negación, ternura, comprensión.
Cuántas veces nos preguntamos...
¿serás, efectivamente, tú para mí y yo para tí?
¿será, de verdad, ésta nuestra Casa?


Pero una y otra vez logramos ahuyentar los fantasmas
y ponernos de nuevo en camino para reemprender la marcha.
Con gozos sencillos, alegrías calladas, podando ramas,
suavizando asperezas, muriendo un poco, dialogando con dulzura...,
la Casa es un sueño alcanzado.


Nos queda a los dos toda una vida
para impregnarla de gozo,
para bañarla de serenidad,
para empaparla de confianza.


Que nos acoja y envuelva con sus brazos a los dos,
haciendo de dos corazones un solo corazón.
Esta será nuestra Casa."


Ignacio Larrañaga

jueves, 1 de abril de 2010

PASAR DESAPERCIBIDOS

Conozco a una persona que nunca destacó por nada especial.
Nunca escribió un diario, ni una canción (la verdad es que a penas sabía escribir).
Nunca tuvo un trabajo importante, ni curioso, ni llamativo.
No tenía una gran influencia sobre nadie en particular. No sentaba cátedra cuando hablaba ni se podría decir que tenía grandes ideas.

Seguramente por todo esto, no escuchó muchos elogios en su vida.
Sin embargo a mí me parece una de las mejores personas que jamás he conocido.
Desde mi punto de vista, se merece muchos elogios, porque dedicó su vida a los demás, pero sin que nadie se diera cuenta (como dice una amiga mía, andaba con zapatillas, para que no se le oyera).
Su trabajo consistía en lavar la ropa de toda la familia ("toda"), por supuesto sin lavadora. Nada llamativo, ¿verdad?, pero lo hizo durante muchísimos años, con alegría, con agradecimiento, con cariño hacia los suyos.
Quedó callada, cuando su marido decidió ir a Brasil a probar suerte, y la dejó con cinco hijos a su cargo. Durante cinco años estuvo cuidando, alimentando, amando a esos hijos, esperando la llegada de su amado esposo.

Estaba siempre que alguien la necesitaba, porque a cumplida no había quien la ganase. Y lo hacía siempre con gusto.
Era una persona sencilla, práctica, conciliadora, respetuosa... y que pasaba siempre desapercibida. Hacía lo imposible para que nadie se molestase por algo.
Pobre durante toda su vida, porque cuando pilló algo por la herencia de una hija fallecida, lo repartió.
No era perfecta, pero sus "cosillas" ahora las recuerdo con ternura, y con una sonrisa en mis labios.

Hay personas, como mi abuela, que pasan desapercibidas. Puede que incluso las tilden de aburridas. Son personas que no buscan aplausos, sino hacer felices a aquellos que les rodean.

En Psicología esto sería un error, ya que uno tiene que crear su propio espacio, su propio terrenito de placer personal.
No digo que esto sea mentira, pero admiro a las personas que renuncian incluso a ese terrenito para que lo pueda tener el de al lado.

Yo, como mi abuela, no quiero elogios, no quiero aplausos. No quiero destacar en nada. Pero me gustaría, con el tiempo, llegar a ser una buena persona, como ella lo fué.

sábado, 6 de marzo de 2010

De ovejas y lobos




Ayer me dijeron: "si yo fuera Dios, pondría más mujeres como tú en el mundo".

Agradezco mucho este comentario, en serio. Después de vivir el día a día sintiéndome la oveja negra, y escuchar comentarios despectivos hacia mi persona y hacia mi trabajo, este comentario es como un día de sol tras un invierno frío y lluvioso.

No es que los comentarios despectivos me quiten la vida, ya que soy como quiero ser, y hago lo que quiero hacer, pero me cansan y me desaniman.

"Seréis como corderos en medio de lobos"

Y aunque a veces lo pase mal, y me den miedo los lobos, me alegro de ser oveja... aunque sea negra.

sábado, 31 de octubre de 2009

DESVELADA

Hoy es Sábado, cinco y cuarto de la mañana. Me levanto cuando aún hay gente por ahí, trasnochando, seguro. Ya me voy acostumbrando a esa sensación de presión en el pecho, de falta de aliento, y de quemazón en la garganta. A esa actividad mental, que no te hace crear nada nuevo, pero que no te deja vivir el presente, ni serenarte para volver a conciliar el sueño. Realmente no tengo razones para perderlo, mi conciencia está tranquila.


Invito al mundo a serenarse, invito al mundo a ser objetivo, invito al mundo a ser inteligente.


Ultimamente todos interpretamos, no hay transparencia, claridad, integridad.


Ahora es el momento de hacer un alto en el camino. Despojarse de todo, de mis miedos y de los miedos que los demás me han prestado.


Es momento de tomar aliento y pensar en el mejor camino. No el más corto, tampoco el más fácil. Tan solo el mío.


He tomado una decisión. No voy a abandonarles. Donde ellos vayan, iré yo. Pero tengo que ser fuerte para no perder de vista nunca mi objetivo. Tengo que ser paciente para no desesperar, y tengo que tener fe, para no tirar la toalla.



Yo aún creo en el diálogo. Yo aún creo en la buena voluntad. Yo aún creo en el "uno para todos y todos para uno".



Llamadme ilusa.



PD: Gracias a los que tenéis caminos paralelos al mío, o por lo menos formas parecidas de caminar, y me hacéis ver los buenos paisajes cuando me siento triste. Gracias, Antonio y Aurora.



sábado, 5 de septiembre de 2009

LOS INCONVENIENTES DE SER ADULTO





Cuando eres niño, deseas ser mayor porque piensas que tienes más libertad, que la gente te respeta más, te escucha más...

Cuando nos hacemos mayores, descubrimos la soledad y el abandono, la angustia y la desesperación.

Descubrimos el significado de la traición, del engaño, del desprecio, de la venganza, de la envidia... sobre todo de la envidia, y todas sus consecuencias.

Descubres que eres mucho menos libre que cuando eras niño, y no te sientes escuchado ni respetado.

Y descubres que el sufrimiento del alma es el peor sufrimiento.

Y entonces deseas sentirte como un niño, feliz y querido.


Quiero volver a ser inocente, quiero jugar, quiero ver las cosas como si las viera por primera vez.

Quiero volver a asombrarme, maravillarme y entusiasmarme.

Quiero volver a verme a mí misma como alguien maravillosa.

Quiero dejar atrás los momentos dolorosos, para poder seguir viviendo el presente sin fantasmas.

Y quiero ser capaz de entender y profundizar, que solo yo puedo hacerme infeliz.









sábado, 22 de agosto de 2009

¿QUÉ ES UN NIÑO?

ignacio blogLos niños vienen en tamaño, peso y colores surtidos. Se les encuentra dondequiera encima, debajo, dentro, trepando, colgando, corriendo, saltando. Las mamás los adoran, las niñitas los odian, las hermanas y los hermanos mayores los toleran, los adultos los desconocen y el Cielo los protege.

Un niño es la Verdad con cara sucia, la Sabiduría con el pelo desgreñado, la Esperanza del futuro con una rana en el bolsillo.

Un niño tiene el apetito de un caballo, la digestión de un tragaespadas, la energía de una bomba atómica, la curiosidad de un gato, los pulmones de un dictador, la imaginación de Julio Verne, la timidez de una violeta, la audacia de una trampa de arco, el entusiasmo de un triquitraque y, cuando hace algo, tiene cinco pulgares en cada mano.

Le encantan los dulces, las navajas, las sierras, la Navidad, los libros con láminas, el niño de los vecinos, el campo, el agua (en su estado natural), los animales grandes, papá, los trenes, los domingos por la mañana y las bombas de incendios. Le desagradan las visitas, la doctrina, la escuela, los libros sin láminas, las lecciones de música, las corbatas, los peluqueros, las muchachas, los abrigos, los adultos y la hora de acostarse.

Nadie más se levanta tan temprano, ni se sienta a comer tan tarde. Nadie más puede embutirse en el bolsillo un cortaplumas oxidado, una fruta mordida, medio metro de cordel, un paquete de picadura vacío, dos caramelos, 50 céntimos, una honda, catorce soldaditos, un trozo de sustancia desconocida y un auténtico anillo supersónico de clave con un compartimento secreto.

Un niño es una criatura mágica. Usted puede cerrarle la puerta del cuarto donde guarda las herramientas, pero no puede cerrarle la puerta de su corazón. Puede echarle de su estudio, pero no puede cerrarle la puerta de su mente.

Todo el poderío suyo se rinde ante él. El es su carcelero, su jefe, su amo... él, un manojito de ruido caripecoso.

Pero, cuando usted llega a casa, por la noche, con sus esperanzas y sus ambiciones hechas pedazos, él puede remediarlo todo con dos palabras mágicas: "Hola papaíto".

Alan Beck

Este texto llegó a mis manos cuando yo era casi una niña. Entonces me gustó mucho.

El otro día lo encontré por casualidad y, ahora que soy madre, me gusta aún más, aunque la verdad es que el texto ya ha quedado anticuado, porque no me veo yo a mi hijo con un cortaplumas o una caja de picadura en el bolsillo. Si acaso con el reloj Omnitrix, o con una gominola llena de pelusa.

Aparte de que le encanta el colegio, y también las lecciones de música, pero las que le imparten los Little Einsteins, por lo demás puedo estar de acuerdo en casi todo. Bueno, y que su hermana lo adora.

martes, 28 de julio de 2009

GRACIAS

Porque mientras estuviste, me hiciste sentir especial.

Porque mientras estuviste, te me diste entera.

Porque mientras estuviste, tuve la suerte de tenerte, disfrutarte, amarte, besarte, acariciarte, hacerte reír, acompañarte (y también desesperarte).

Porque mientras estuviste me amaste sin medida, y así lo sentí yo.

Por enseñarme a rezar, a perdonar, a ser paciente, a ser tolerante, y a no sentirme mejor persona que otras.

Y porque cuando te fuiste, me regalaste momentos especiales con mi familia, y me dejaste impregnada de todo lo bueno que hay en ti.

GRACIAS ABUELA.

abuela