domingo, 2 de mayo de 2010

SABIDURÍA

Llevo unos días dándole vueltas en la cabeza a una idea, es algo que aprendí hace tiempo, y que además creo que es muy fácil de aprender si se está atento, y que me asalta a cada poco, porque tan fácil como parece esta enseñanza, parece que hay personas, ¡qué han vivido tanto como yo o más!, y todavía no lo han visto.

¿Cómo es posible que aún haya gente, mayores de edad, con experiencias vividas, y que aún no hayan descubierto que lo importante en la vida son las personas, y no las cosas?

¿Cómo es posible que haya personas que de cada decisión trivial, hagan la decisión más importante del mundo, y además discutan y se quejen si la cosa no es de su agrado?

Amigos, la vida son dos días, no pienso pasarla discutiendo tonterías. Si esto es así, o esto es asá,…. Me da igual.

Lo importante es poder sentir el sol en mi piel, poder besar a mis hijos cada noche, poder disfrutar del agua, del aire, de la naturaleza, de la familia, tener la oportunidad de darme a los demás, disfrutar de una tarde agradable con amigos…

Pensad que esto que veis tan normal, hay gente que no lo tiene, y cuando te falta es cuando verdaderamente te das cuenta de qué es lo importante en esta vida. No lo desaprovechéis mirándoos el ombligo y quejándoos por estupideces, por favor, me entristece.

Es el médico quien tiene que aprender del enfermo, el maestro quien tiene que aprender del niño, el misionero quien tiene que aprender del pobre. Son ellos quienes tienen la verdadera sabiduría, porque son ellos quienes saben qué cosas son las importantes.

Este mundo difícil tiene que tener una razón de ser. A mi alrededor solo veo confusión, oscuridad y duda. Veo tal desorientación en la vida de gentes con las que trato, que yo a veces también me desoriento y me confundo. Muchas vidas están vacías, sin rumbo ni dirección. Son como “paja que arrebata el viento”, colgados tristemente de los caprichos de la brisa, de las exigencias de una sociedad competitiva en la que tenemos que ser los más guapos, los más delgados, los más ricos y con más poder   ( y más ropa por supuesto).¡Joder! ¿de verdad pensáis que eso es lo importante?. Esto también me entristece mucho. Éstas no son las raíces que dan firmeza a la vida.

Se trata de aprovechar la oportunidad de estar presente. Contemplar con toda el alma, abrir los ojos y los oídos, sentir…

Nos pasamos la vida buscando ser escuchados, ser vistos, ser valorados, ser apreciados… y nos perdemos la oportunidad de experimentar, de llenarnos de sabiduría.

Porque la sabiduría no la dan los libros, ni los títulos. ¿Cuántos médicos se creen los reyes de Universo porque tienen nuestras vidas en sus manos, y no son capaces de aprender de la persona que muere, o que sufre, que es lo que más enseñanza le va a aportar a su vida y a su alma?

El conocimiento nos abre puertas en la vida, y es muy bueno; pero la sabiduría nos enseña a “vivir”.

playa

Entrada rescatada de mi antiguo blog

1 comentario:

  1. Bendita sabiduría la tuya Trini..¡¡

    Un gran abrazo.

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